
La Universidad de Los Andes (ULA) se prepara para conmemorar el 60 aniversario de haberse aprobado por el Consejo Universitario el primer reglamento del Consejo de Desarrollo Científico, Humanístico, Tecnológico y de las Artes (CDCHTA). Para celebrar esta fecha, el CDCHTA ha organizado una serie de actividades que se llevarán a cabo desde el 5 de agosto de 2025, incluyendo una misa de acción de gracias, un acto de reconocimiento y un ciclo de conferencias en línea.
En una entrevista para el programa “Investigación Activa”, el profesor Alejandro Gutiérrez, actual Coordinador General del CDCHTA, compartió un recuento de la historia de la organización y reflexionó sobre los desafíos y logros de la investigación en la ULA.
Un Legado de Evolución y Crecimiento Institucional
La historia del CDCHTA se remonta a la Ley de Universidades de 1958, que dictaminó la creación de los Consejos de Desarrollo Científico y Humanístico (CDCH). El primer reglamento del CDCH ULA entró en vigencia el 5 de agosto de 1965. Sin embargo, su funcionamiento no se formalizó plenamente hasta 1974, con el nombramiento formal del doctor Juan Bautista Castillo como su primer coordinador general.
A lo largo de los años, el consejo experimentó cambios en su nombre para reflejar la evolución de las áreas de investigación. En 1984, se aprobó un nuevo reglamento, el cual sigue vigente. Posteriormente, para reconocer el componente tecnológico se agregó la T, pasando a ser el CDCHT. El cambio más reciente ocurrió el 24 de mayo de 2010, cuando se incluyó el componente de las artes, dando lugar al nombre actual de CDCHTA. El profesor Gutiérrez destacó la aprobación de los reglamentos de 1965 y 1984 como hitos significativos, ya que establecieron la institucionalidad que sirvió para crear una cultura de respeto a las normas, lo que ha sido crucial para el desarrollo de la investigación en la universidad.
En una reciente sesión de la Academia de Mérida, celebrada el pasado miércoles 28 de mayo, se destacó la resiliencia de la Universidad de Los Andes (ULA) al mantener 55 títulos de revistas publicados al cierre de 2024, en un contexto de serias limitaciones presupuestarias que afectan a las universidades venezolanas.
Estos resultados son un testimonio del compromiso de la ULA con la difusión del conocimiento y la investigación científica en un entorno donde la sostenibilidad de las publicaciones académicas representa un desafío considerable. La capacidad de la universidad para mantener este ritmo de producción, en un contexto sin asignación de recursos para tal fin, solo ha sido posible gracias al compromiso de los editores.
